22 de febrero de 2016

6 motivos para leer novela histórica

La novela histórica se ha convertido en uno de mis géneros favoritos. Esto de hacer un viaje en el tiempo, revivir batallas, recordar y aprender sobre costumbres y mucho más me ha tenido más de un rato sentado y con el libro en las manos. Me aficioné al género hace unos cuantos años y aún no he visto novela de este que me haya decepcionado, todo gracias a la elección meticulosa de los manuscritos por parte de las editoriales. Por estas razones la leo:

1. Es didáctica. Leer sobre historia conduce directamente a aprender. Además, por muy larga que pueda ser no tiene el formato del libro de texto del instituto o la universidad. Esto hará que su lectura sea diferente e incluso entretenida si cualidades como la fuerza narrativa y el dinamismo están bien trabajadas.

2. Es bastante real. Los hechos históricos parten de hechos objetivos, de hechos que ocurrieron. Si bien varios de ellos no responden exactamente a lo que fueron, pues por algo a esta novela también la llamamos «ficción histórica», sí nos va a transmitir pese a todo los acontecimientos clave de alguna parte de nuestra historia.

3. Recuerdas y recreas el mundo de antes. Aparte de no venir mal refrescar y recordar esos retazos del pasado histórico, hallamos en ellos uno de los elementos más importantes de este género: recrear. Al no disponer de mucha información con todo detalle por el paso del tiempo, se tiende a hacer un dibujo aproximado de cómo era cierta ciudad, sociedad, vida civil, etc. El esplendor de algunas descripciones ayuda a disfrutar de la obra y nos trae un mundo que pudo haber existido perfectamente a pesar del salto temporal.

4. Hay de todas las épocas. No solamente podemos encontrar libros que traten las Guerras Púnicas, sino también algunas de la alta y baja Edad Media o incluso conflictos del siglo XX. Es, sin duda, una invitación a pasearnos por lo que fuimos sin necesidad de coger transporte alguno. No perdáis de vista el contraste tremendo entre las sociedades de antes y de ahora.

5. Pueden leerse como biografías. No todo tiene por qué centrarse en las batallas. La vida de algunos personajes también se novela y, con ello, podemos aprender sobre sus andanzas más y menos conocidas. Esto nos conducirá a ver qué otros aspectos al margen de los bélicos pueden narrarse en un libro de este género. Ediciones B tiene en su amplio catálogo tres ejemplos -por nombrar algunos- de lo que he citado: La sombra de otro, Felipe y Lope. La furia del fénix, respectivamente sobre Miguel de Cervantes, Felipe II y Lope de Vega.

6. Muchas fuentes son fiables. Aunque los métodos de conservación de los conocimientos del mundo hayan distado bastante en calidad de una época a otra, mucha de la información de la que disponemos es veraz y creíble. Siempre que te encuentres ante una novela histórica vas a hallar un relato serio, bien documentado y nada surrealista. Aquello pasó; si no pasó, se le parecerá o será posible.

Pues hasta aquí defiendo la novela histórica. No dejes pasar la oportunidad de leer sobre nuestro pasado, que saber de historia nunca está de más.

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