8 de abril de 2014

¿Podría el e-book desbancar al libro de papel?

Antes de la década de los 2000, el libro de papel ocupaba un lugar privilegiado en la literatura. Todas las publicaciones tenían un formato único. Sin embargo, la irrupción de la era digital también ha afectado al papel. El libro electrónico ha ido abriéndose paso, ofreciendo al lector algunas prestaciones que los libros de papel no ofrecen.

Un ejemplo podemos hallarlo en el año 2012. Por aquel entonces, la <<Enciclopedia Británica>> cesaba sus publicaciones en papel para dedicarse al formato electrónico. Es muy posible que la fama de Wikipedia haya hecho replantearse a las editoriales si merece la pena pasarse a la era digital o seguir vendiendo sus productos en tomos. Y es que una versión actualizable en cualquier momento supone una ventaja de información disponible bestial.

Quien guste mucho de ahorrar espacio en casa, el e-book se le habrá antojado una opción fabulosa. Estanterías desguarnecidas de conocimiento o fantasía plasmada en papel en favor de que aparezcan en un lector electrónico. Sustitución de pasar páginas por pasar el dedo de derecha a izquierda o de arriba hacia abajo.  El olor a libro nuevo reemplazado por el de un material consistente, etc. Leer de otra manera y con otros recursos.

¿Podría esta moda dejar en desuso el libro de papel? Si se trata de una enciclopedia, yo diría que sí. A mí me parece incluso conveniente que se pasen al formato electrónico por la razón antes mentada: es una versión actualizable y no ocupa ningún espacio. Sin embargo, con los libros la cuestión es más peliaguda. ¿A quién no le gusta ir a una librería y ver cientos de páginas que esperan dueño? ¿A quién no le gusta ver en su estante todo lo que se ha leído? ¿A quién no le gusta recibir como regalo una obra que ansiaba tener y palparla con ojos y manos? ¿A quién no le gusta recibir un pedido por correo de la novela que esperaba a que saliese a la venta? Y cómo no, ¿ a quién no le gusta invertir en una de sus aficiones a cualquier precio, ya sea en obras o en muebles para colocarlas? Como vemos, el libro tradicional no solo es un compendio de hojas custodiadas por dos tapas, sino también un cúmulo de sensaciones que e-book no ofrece.

Mientras haya quien se deje llevar  por lo anterior, el libro de papel seguirá con vida. El e-book no va a tener difícil hacerse cada vez más hueco, pero por encima de coger el aparato electrónico estará presente la sensación de tener en tus propias manos ese montón de hojas de papel encuadernadas que siempre te ha acompañado y tan buenos ratos te habrá hecho pasar.

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